¿Tu lista de pendientes crece y no sabes por dónde empezar? Vamos a convertirla en una semana posible.

Escribe tus tareas, cuánto tardan y cuándo vencen. Añade los horarios que realmente tienes disponibles y los días que quieres dejar libres.

Pide una tabla por día, con hora de inicio y duración. Divide los trabajos largos en bloques y deja descansos entre tareas.

Revisa el resultado. Suma las duraciones, comprueba que no haya dos tareas a la misma hora y confirma que las fechas de entrega se respeten.

Ahora prueba un cambio: el martes ya no estás disponible. Pide que reorganice la semana, señale qué movió y conserve los días libres.

Pasa a tu calendario solo el plan que hayas revisado. No llenes cada minuto. Guarda este prompt para organizar la próxima semana con tus propios tiempos.